Desde su ventana

Desde su ventana
Marcia, 3 años, desde su ventana en Trinidad [Cuba]

miércoles, 29 de diciembre de 2010

El 948.


Para Alberto, Sergio y Daniel.

Txabier es fuerte. O al menos aparenta serlo. Todo le va bien. O al menos, eso parece. Pero por dentro grita desesperado. Está cansado. El pasado le acecha. Los recuerdos le persiguen. Sufre los aromas de lo que dejó por el camino. Siempre fue el encargado de resolver problemas. Siempre estuvo ahí para ayudar. Para echar una mano. Para dar un consejo. Para ser el hombro sobre el que llorar. Siempre fue el que investigó nuevos horizontes, el que encontró el sentido más racional de las cosas, la puerta correcta que abrir. El camino que tomar.
Tiene prisa por llegar, es tarde. Desea empezar su jornada laboral. Comenzará a las 8.45 en el centro de Madrid. Será breve. Sólo tiene un pequeño encargo que hacer a primera hora y si todo va bien, llegará a comer a casa, en Ugaldetxo, a pocos kilómetros de su San Sebastián natal. Allí le esperan su esposa y los pequeños, Iñaki y Maitena. Hoy es su aniversario, llevan 5 años casados y lo celebrarán en familia. Comerán en el porche, todos juntos, y verán cómo pasa la tarde en el llano y la tierra se va vistiendo de tonos ocres y dorados, con mantos de espigas de trigo que se mecen al son de la fría brisa de este invierno. Nada perturbará el sosegado paisaje. Nada.

Se casaron tras 10 años de noviazgo, toda una vida juntos, ella es la mujer de su vida. La única. Ahora debe cuidar de ella, está embarazada de su tercer hijo, 8 meses ya, se llamará Txabi, como su padre y nacerá a principios de año. Se conocieron en el colegio, pertenecían a la misma pandilla de amigos, pero nunca hablaban. Su timidez le impedía acercarse a ella. Le daba pánico dirigirse a una chica tan guapa. Pasaron dos años hasta que él decidió hacerlo. ¿O fue al revés? Bueno, qué importa ya. Estaban hechos el uno para el otro. Los dos lo deseaban. Juntos crecieron, rieron, lloraron y ahora… ahora disfrutaban de la familia que siempre soñaron. Él, en su primera cita, le dijo: “te casarás conmigo y te llevaré a París”. Se casaron, pero tienen pendiente París. Todavía no han encontrado el momento.
Le tiemblan las manos. El cuerpo le pesa. Está cansado y el día apenas comenzó. Los recuerdos le acechan. Se le vienen a la mente imágenes con tan solo 3 añitos tocando el viejo piano de madera de casa de sus abuelos y se pregunta por qué en vez de usar sus pequeñas manos para tocar el piano, las ocupa del modo que lo hace. Se consuela pensando que es su trabajo, el sustento de su familia y además, su padre y abuelo estarían orgullosos de él. Dice que irá a terapia, pero sabe que no lo hará. Lleva años diciéndolo. El coche avanza lento pero seguro, firme y decidido. A veces no sabe por qué se dedica a esto. Duda de si lo hace por dinero o por convicción. A veces, incluso, le remuerde la conciencia y se siente miserable. Pero otras, las más, se siente bien, grande, fuerte e importante.
Camino de su cita está nervioso. Es lunes. Se le antoja un cigarrillo. Nunca ha fumado. Se ríe repentinamente por ese deseo absurdo de encender un cigarro cuando sus labios nunca lo han probado. Es una risa nerviosa. Por más que lo haga mil veces, los nervios nunca desaparecen. Duda. Se pregunta si ella estará bien. Coge el teléfono y llama, pero enseguida cuelga. No. No debe de molestarla.
No puede llegar tarde. La cita es ineludible. Hoy es el día que lleva meses esperando. Este trabajo es así y él lo sabe. Todo el esfuerzo de los últimos meses se podría venir al traste en dos segundos. Sabe que no puede fallar. Todos esperan mucho de él. Todos.
Hoy es uno de esos días en que se le anuda el mundo al cuello, en que el alma le da vueltas. Que duro es saber que los sueños ya son fracasos. Para qué diablos existe hoy, si esta mañana al salir de casa, ya sabía que el mundo no tenía sentido alguno. 
Necesita abrazarla y besar su piel. Mirarse en sus ojos y saber que está vivo, y sentir que además le encanta. Llenar sus pulmones respirándola, limpiar su mente con las notas musicales de su voz. Se siente vacío e inútil, torpe y triste cuando no está con ella. El único sentido de sus días es ella, absolutamente ella, infinitamente ella.
Recuerda el sonido del viento en la pequeña aldea donde viven. Se le vienen a la mente las noches, frescas y silenciosas en las que ambos contemplan el horizonte y sienten que el mundo se detiene bajo sus pies. Sólo los sonidos de algunos animales en su corretear por la maleza alteran la quietud del páramo de silencio y paz. La planicie del paisaje en Ugaldetxo se rompe con grandes cárcavas que alojan un denso pinar nacido de los arroyos que bajan hasta el pueblo. Ellos, a media tarde se sientan en el porche para observar los últimos rayos de sol filtrarse entre las alargadas copas de los pinos. Allí tomarán "un vino" hasta que el sueño se apodere de ellos. Le gusta su vida, en verano las puertas no cierran hasta tarde y tras la cena se forman corrillos de vecinos que se reúnen para tomar el fresco con sus sillas de madera. En ciertos momentos, el silencio aparece entre los reunidos y durante unos segundos, se escuchará el rumor de las conversaciones ajenas. Es tan maravillosa la paz que se respira allí.
Son las 8.41 y ha llegado a su destino. Txabier espera dentro del coche. Serán sólo 4 minutos. Javier es siempre puntual. No se retrasará, lo sabe. A las 8.45 le verá aparecer por la puerta del viejo portal del número 42 de la calle de la Palma, en el centro de Madrid, es una calle pequeña, pero suficientemente amplia como para que el compañero de Txabier le espere en doble fila. No se han dirigido la palabra. Ni siquiera cuando se encontraron a primera hora de la mañana. Los dos saben lo que tienen que hacer. No necesitan hablar. Cada uno tiene su parte del trabajo. No son un equipo, si cada uno hace su labor, todo saldrá bien. A Txabier nunca le gustó Ekaitz, pero sabe que uno no elige con quien trabaja. Le ha dicho muchas veces a su jefe que detesta trabajar con Ekaitz, las mismas que su jefe le ha dicho que se limite a hacer bien su trabajo, que los equipos los hace él.
Cada mañana que Txabier despierta en Ugaldetxo da gracias a su Dios. A primera hora él recoge agua fresca en el pilón como hacía su abuelo, camino a casa el tiempo se parará porque cada esquina le traerá un recuerdo, en cada bar buscará a su padre, que todo le enseñó. No ha dejado de buscarle. Nunca le olvidó. Desde pequeño siempre le admiró, todo lo aprendió de él, gracias a él se entregó a sus pasiones, a su lucha. Camino a casa, siempre se detiene en la antigua bodega de Don Antón, lee la prensa, habla con sus vecinos, saluda a los ancianos, se preocupa por ellos. A esa hora la calma es total en el pueblo. El aire huele a una maravillosa mezcla de tierra mojada y pino. En el pueblo los relojes se ralentizan, los días son largos. Ama esa calma.
Son las 8.45 de un lunes cualquiera de este frío invierno en Madrid. Javier sale, como cada mañana, de casa para dejar primero a su pequeña Maite, de 2 añitos recién cumplidos, en la guardería para después llevar a Iñigo al colegio. Iñigo tiene 5 años y, desde que nació su hermana, se convirtió en el mayor de la casa. Se parece tanto a su padre. Javier lleva a Maite en brazos mientras que Íñigo va de su mano. Como cada mañana, antes de salir de casa, su padre le había dicho, “Iñigo, mi amor, tu eres el mayor, así que pase lo que pase, no te sueltes de mi mano”.
Llueve en Madrid. No ha parado de hacerlo en toda la noche. Javier apenas alcanza a sujetar el paraguas con el brazo en el que lleva a la pequeña. No quiere que se moje, cogerá frío y su esposa, antes de salir de casa le dijo que tuviese cuidado con la lluvia, “que ya sabes que luego la niña se enfría, Javi”. “Sí mi amor, contestó él, no te preocupes princesa. Te llamo para comer juntos. Te quiero, gordi”. Es su aniversario. Llevan 5 años casados y toda la vida juntos. Se casaron después de 10 años de noviazgo. Son felices. Se quieren, se aman, se respetan. Ella está embarazada de 8 meses. Será su tercer hijo, un niño, se llamará Javi, como su padre. A principios de año, si todo va bien, estará con ellos. Se conocieron en el colegio, pese a tener amigos comunes, dejaron pasar dos largos años hasta que hablaron por primera vez. Se amaban en silencio. Los dos eran muy tímidos, todavía hoy, no se ponen de acuerdo en quien dio el primer paso. Qué importa. Los dos lo deseaban. Cuando nazca el pequeño Javi, irán a Paris, lo tienen pendiente desde el primer día en el que él le dijo: “te casarás conmigo y te llevaré a París”. Javier sabe que pronto encontrarán el momento, su momento.
Javier se detiene unos segundos nada más salir del portal, mira a ambos lados de la calle, no recuerda donde aparcó anoche, salió tarde del despacho y llegó cansado. Están siendo días duros en la oficina, pero sabe que todo pasará y que el esfuerzo merecerá la pena. Quedan pocos días de campaña y hay que hacer el último esfuerzo, él lo sabe.
De pronto, recuerda donde aparcó el coche, a escasos 20 metros, comienza a caminar, “Iñigo, mi amor, tu eres el mayor, así que pase lo que pase, no te sueltes de mi mano”, le repite. “Sí papá, te quiero mucho” contesta él.
Txabier sale del coche y antes de que Javier haya recorrido escasos cinco metros, por la espalda y sin mediar palabra le resquebraja un tiro en la nuca. Javier cae, muerto, sobre el mojado suelo de Madrid. Txabier mira a Iñigo, impasible junto a su padre, le recuerda tanto a su hijo mayor, Iñaki, esa mirada, sus ojos, la boca... incluso tienen el mismo lunar en la mejilla izquierda. Son tan parecidos que Txabier se estremece por momentos. Iñigo está aterrado, no puede moverse, arrodillado junto a su padre pero sin soltarle la mano.
Txabier se acerca a Javier y, pese a la evidencia de su estado, le dispara nuevamente en la frente mientras susurra algo entre dientes. Mira nuevamente al niño, durante unos interminables 5 segundos, se de media vuelta y se va. Iñigo sigue agarrado a la mano de su padre, arrodillado y sin articular palabra, él le dijo que no se soltase, pasase lo que pasase. Siempre fue un niño muy obediente. Permanecerá junto a su padre, siempre, pase lo que pase.
Txabier se monta en el coche que Ekaitz ha mantenido en marcha este tiempo. Se pierden entre las calles de Madrid. Su jornada laboral ha terminado. Se dirigen a casa. En unas horas estarán en la aldea. Tiene ganas de verla. Abrazarla. Sentirla. Hoy es su aniversario, quiere pasarlo con su mujer y los niños. Es un padrazo, dicen todos en el pueblo. Le gusta su familia. Disfruta con sus hijos. Juega, ríe, baila con ellos. Cree que no puede haber nada más bonito en el mundo que la sonrisa de un niño a sus padres. Durante el viaje de vuelta recordará muchas veces la cara de ese chaval, el dolor tratará de atravesar su alma, las mismas que justificará su acto. Hoy será un día grande, él lo sabe. Se siente gozoso. En breve se hablará de lo sucedido. 
La esposa de Javier no ha escuchado el disparo, pero sobresaltada por los gritos desgarrados que vienen de la calle, se asoma al pequeño mirador del salón. Desde allí, puede distinguir a Javier en el suelo, sobre un charco de sangre y rodeado de gente.
No acierta a ver a la pequeña Maite. Pero sí a Íñigo, inmóvil y arrodillado, agarrado a la mano de papá…
" Iñigo, mi amor, tu eres el mayor, así que pase lo que pase, no te sueltes de mi mano” recuerda el pequeño.
Txabier será el buen padre, amable, educado, cariñoso, tierno… que siempre ha sido. Verá nacer a su pequeño a comienzos de año y disfrutará de su mirada. Después, llevará a su esposa a Paris y cumplirá la segunda parte de la promesa que un día le hizo.
Txabier enseñará a sus pequeños a qué huele una flor, a distinguir los mil colores del otoño, a disfrutar la playa en invierno, a buscar el mar que cura la herida, a respirar profundo la tierra tras la lluvia, a recordar siempre el sabor del agua pura. Txabier enseñará a sus pequeños que las matemáticas son importantes, pero mucho menos que la poesía, a que se tomen la vida con la máxima seriedad que les permita estar siempre riéndose. A mostrarles la diferencia entre lo importante y a lo que damos importancia, enseñarles a cantar, a reír, a recitar, a bailar, a soñar… a vivir. Txabier enseñará a sus pequeños a  dar siempre amor, no amargura, a mostrar la luz del día a los que la noche no ilumina, a perdonar lo que esperaron que otros os diesen y nunca les dieron, lo que anhelaron y nunca tuvieron. Txabier enseñará a sus pequeños a dar paz, que da igual lo que tengan, mucho o poco, más o menos que los demás, que las cosas adquieren el valor que se les da. Txabier enseñará a sus pequeños a ser responsables y a que no se detengan en grandes decisiones, que el futuro sólo está hecho de pequeños presentes. A vivir en cualquier parte, a no intentar llevar siempre la razón, a caminar para crecer, a que se enamoren cada día de la vida aunque a veces duela, y mucho.  Txabier enseñará a sus pequeños a apreciar las pequeñas cosas de la vida, que son las que nos dan… los grandes momentos de felicidad
A Txabier le queda mucho viaje por recorrer. Tiene toda una vida por delante.
Javier, no podrá ser el buen padre, amable, educado, tierno… que siempre fue. No verá nacer al pequeño Javi, ni podrá ver nunca su mirada y ya nunca podrá cumplir la segunda parte de la promesa que un día hizo a su esposa.
Javier no podrá enseñar a sus pequeños a qué huele una flor, a distinguir los mil colores del otoño, a disfrutar la playa en invierno, a buscar el mar que cura la herida, a respirar profundo la tierra tras la lluvia, a recordar siempre el sabor del agua pura. Javier no podrá enseñar a sus pequeños que las matemáticas son importantes, pero mucho menos que la poesía, a que se tomen la vida con la máxima seriedad que les permita estar siempre riéndose. A mostrarles la diferencia entre lo importante y a lo que damos importancia, enseñarles a cantar, a reír, a recitar, a bailar, a soñar… a vivir. Javier no podrá enseñar a sus pequeños a  dar siempre amor, no amargura, a mostrar la luz del día a los que la noche no ilumina, a perdonar lo que esperaron que otros os diesen y nunca les dieron, lo que anhelaron y nunca tuvieron. Javier no podrá enseñar a sus pequeños a dar paz, que da igual lo que tengan, mucho o poco, más o menos que los demás, que las cosas adquieren el valor que se les da. Javier no podrá enseñar a sus pequeños a ser responsables y a que no se detengan en grandes decisiones, que el futuro sólo está hecho de pequeños presentes. A vivir en cualquier parte, a no intentar llevar siempre la razón, a caminar para crecer, a que se enamoren cada día de la vida aunque a veces duela, y mucho.  Javier no podrá enseñar a sus pequeños a apreciar las pequeñas cosas de la vida, que son las que nos dan… los grandes momentos de felicidad
A Javier, de pronto, se le ha hecho tarde, qué corto se le hizo el viaje.
Minutos después, ETA reivindica el atentado de un concejal del Partido Popular en Madrid y, con Javier, son 948 los asesinados por ETA.
Es lunes, llueve en Madrid.

Lunares*

Epílogo:
Javier, el 948, es un personaje de ficción. Por desgracia, probablemente cuando leas estas líneas, ese número ya tendrá dueño para siempre. Y si no lo tiene aun, lamentablemente lo tendrá. No se llamará Javier, o sí, pero a él también se le habrá hecho corto el viaje y dejará tanto por hacer.
Hoy, 11 de diciembre de 2010, 15 años después del atentado del puente de Vallecas, son 947 los asesinados por ETA, 902 durante la democracia y 45 durante la dictadura.
Este relato está dedicado a Alberto, Sergio y Daniel, hijos de José Ramón I. E.; a su esposa y a todas las víctimas del atentado del puente de Vallecas. José Ramón, fue la víctima 856 de ETA, aquel lunes, tras hacer explosionar un coche-bomba en el madrileño barrio de Vallecas, al paso de una furgoneta de la Armada.
El atentado provocó heridas a 44 personas, 17 de ellas de gravedad, y ocasionó la muerte a 6 trabajadores civiles del “Parque de Automóviles de la Armada”: Manuel Carrasco Almansa, Santiago Esteban Junquer, José Ramón Intriago Esteban, Florentino López del Castillo, Félix Ramos Bailón y Martín Rosa Valera.
Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi fueron detenidos  siete años después en Francia y juzgados en 2007 por la Audiencia Nacional.
Recuerdo a Olarra Guridi y Múgica Goñi sonreir en el juicio. Jamás lo olvidaré. Su risa era más elocuente que cualquiera de las palabras que hubieran podido decir, no dijeron una sola palabra durante el juicio por considerar que «aquel tribunal no tenía legitimidad para juzgar a militantes de ETA», decían. Recuerdo a Santiago, hijo de una de las víctimas en su testimonio mirando a los etarras: «Desde que supe la fecha del juicio he vuelto a revivir todo lo que sucedió ese día: me imagino la furgoneta cargada con todos los compañeros, llena de alegría; imagino a todos ellos hablando sobre sus hijos y cómo toda es paz se vio perturbada. Sobre sus sueños, ilusiones y las navidades que se aproximaban. No sólo mataron a mi padre, mataron a mi mejor amigo, a mi confidente, al motor de la familia. Aquel día entró en mi casa la oscuridad, el silencio, el dolor, la desesperanza. Mi madre calló enferma, nos quedamos solos. Mis hermanas necesitan asistencia psicológica. Mi hermano tuvo que ser ingresado en un hospital psiquiátrico y a día de hoy, 12 años más tarde, continúa ingresado. Sufre esquizofrenia paranoide y constantemente pregunta por qué mataron a papá».
El 30 de octubre de 2007 la Audiencia Nacional condenaba a los etarras Juan Antonio Olarra y Ainhoa Múgica a 2.500 años de cárcel por su participación en el asesinato, en diciembre de 1995, de seis funcionarios civiles de la Armada a su paso junto al puente de Vallecas.
Hoy, 11 de diciembre, siguen en la cárcel.  Y por muchos años.
Lo que no se olvida, no se va.


(*) Lunares es Carlos Orgaz Rufo

lunes, 27 de diciembre de 2010

Mexico, 34... ¿hermanos de sangre?

¿Cuántas veces habéis pensado reunir a vuestros amigos de la infancia? Esos  amigos a los que prometiste ser “amigosparasiempre” y de los que luego la vida te separó casi sin darte cuenta, esos con los que crecisteis, con los que te hiciste "hermano de sangre" pinchandote con una aguja el dedo, dejándolo sangrar, juntándolo con el de tu amigo y desafiando todas las reglas básicas para evitar la transmisión de cualquier tipo de enfermedad venérea. Vamos, que veo yo a mi hijo ahora haciendo eso y le hago una analítica completa!!! En nuestra época no, yo se lo contaba a la Elvirita tan tranquilo!!! “Mamá, me he hecho hermano de sangre con Paco el de La Torre”. Y mi madre decía… Carlitos, comeeeete el pooooollo y calla!!!!!

Bueno, pues si hubieras intentado reunir a todos esos amigos hace unos años ¿Cuánto habrías tardado? ¿A cuántos habrías conseguido juntar? ¿Qué habrías tenido que hacer? Para empezar, mandar una carta a Isabel Gemio para que sus famosos redactores de Sorpresa-Sorpresa buscasen a uno o como mucho dos de tus amigos... (que tíos más grandes los redactores de Sorpresa-Sorpresa ¿verdad? yo nunca entendí por qué no los fichaba la policía para encontrar a los “malos”... los redactores de la Gemio lo encontraban todo!!!) Bueno, pues después de varios meses, si había suerte, te reencontrarías con un par de tus amigos en el plató delante de toda España!!!!!

Pues ahora todo es diferente, para que digan que Facebook no ha cambiado nuestras vidas. Os cuento… resulta que Juan e Inés decidieron hacer eso mismo, es decir, tratar de reunir a los amigos de la infancia. Y ¿cómo hacerlo? Pues con un experimento… crearon un grupo en Facebook, llamado “México 34” que no es más que la dirección de nuestro edificio de la infancia. Agregaron a un par de amigos cada uno que conservaban de la época… y ¡a esperar! Pues en menos de 48 horas juntaron a 47 miembros y creciendo…  4 generaciones unidas en menos de dos días. Nacidos entre los años 70 y 80 y con algo en común… fuimos los niños que crecieron en los años 80 en la calle México, 34 en un barrio de Coslada llamado Valleaguado.
Crecimos en pisos de clase media, la mayor parte de nosotros éramos hijos de empleados de una Compañía Aérea y a todos nos parecía normal que nuestros padres currasen en la misma empresa, saliesen juntos a las 6.30 de la mañana para montarse en un autobús y volviesen a las 15.30 también juntos. Yo siempre pensé que todos los padres de todos los niños trabajaban así…  Nos parecía lo más lógico que nuestros padres trabajasen una semana de mañana, otra de tarde y otra de noche… ahhh y teníamos la manta de IBERIA de cuadros en la parte de atrás del coche, como toda familia española que se precie, ¿a que tú la tenías…? pues nosotros también… pero que en nuestro caso… NO era robada!!!!!
Era un barrio normal, de gente normal, con coches normales, que vivía en casa normales… eso sí, el más pequeño de los pisos allí era 4 veces más grande que nuestra casa actual. Somos la última generación que vivía en pisos con una habitación para cada uno y encima “cuarto de estar”. Y si había que compartir habitación, se compartía, pero el cuarto de estar era sagrado!
Somos esos niños que nacieron en los últimos años de Franco o en los primeros de la democracia!!!!! Somos esos niños que oímos hablar a nuestros abuelos de la guerra civil y a nuestros padres de mayo del 68, de bonitas historias de gendarmes, fascistas y estudiantes con flequillo, de dulces guerrillas urbanas en pantalones de campana, canciones de los Rolling y niñas en minifalda.

Somos la generación que de pequeños vimos el barrio lleno de pintadas de “OTAN NO, BASES FUERA”. No sabíamos lo que era, pero si Felipe y Guerra lo decían… pues coño “OTAAAAAAAAAAAN NOOOOOOOO, BASAAAAAAAAES FUEEEEEEEEEEERA”. Somos los que vimos a Felipe con la chupa de pana, los que conocimos la Alianza Popular de Fraga. Y los mismos que vimos a Felipe quitarse la chupa, ponerse la corbata y decir… va a ser que “OTAN SI”. Ahhh y nuestra memoria histórica comienza con el “se sienten coño”!!!!
Somos los que vimos al Buitre cascarle cuatro chicharros a Dinamarca pero a Eloy fallar un penalti contra Bélgica… por cierto, Jean-Marie Pfaff eres un jodido capullo, siempre me quedé con ganas de decírtelo!!!
Somos la última generación que jugamos las chapas, donde la vuelta ciclista se corría todas las tardes a las 5 en la arena, ni doping, ni operación galgo ni nada… donde “la montaña” eran las escaleras de La Torre, somos los de Julián Gorospe y Vicente Belda… los de el Reynolds y el KAS…  los del capullo de Fignon que ganaba siempre!!!!!  Somos también los de los campeonatos de futbol con garbanzos, porterías de tetrabrik y porteros de tapón de cocacola de dos litros… donde las estrellas eran Parra y Rincón del Betis… (Miguel, siempre me acordaré de ti jugando con el Betís, te fuiste muy pronto de este mundo pero a mi me marcaste para siempre, jamás conocí a nadie tan bueno y con tantas ganas de luchar!!!!)... Gordillo, Gallego y Santillana del Madrid o el cerdo de Migueli del Barsa (joder, el tío era guarro hasta en las chapas!!!! o Lineker!!!!

Somos la generación de la peonza de madera pintada por nosotros… con “retus” de colores, los de la comba, la goma… el rescate!!! Joder, qué rescates nos echábamos en el barrio… todavía recuerdo la esquina donde se ponía la fila… y que era capaz de hacer un placaje a muerte a quien fuera con tal de que no salvase!!!! Sergio Gabino, el del 2ºC, era el más rápido siempre… yo le elegía el primero!!!!! Somos los de bote bote y las canicas... donde no valía caballito pero se podían hacer seguidillas hasta la muerte y si no que se lo digan a David Castander!!!!… somos los de la generación de los partidos de futbol en la arena… los que escuchábamos cantar a Estherlicia, Pili y el resto de chicas aquello de “Tu madre debió ser pastelera porque un bombón así no lo fabrica cualquiera” o  “Carlos, capullo, queremos un hijo tuyo”… si, los cojones!!!!! Vamos, que ni me dejasteis ensayar un poquito lo de hacer los niños!!!!

Somos los niños que aprendieron a jugar al futbol también en el césped… con 1 sauce llorón en mitad de área… con un pino en el centro del campo y con un rosal en la banda.
Pero también somos la primera generación de niños que jugaron a los videojuegos,  los primeros en escuchar el sonido del Spectrum cargando… piiiiiiiiii pipipipi… rrrrrrrrrrrr… pipipi…. piiiiiiiiiiiiiiiiiiii…. ehhh y los primeros en tener un PC de 16 kas... Pedro Vicente era el más grande en eso!!!!

Somos los niños de las “Ribook” del mercadillo… y que las primeras de marca de verdad fueron las J’hayber!!!! Somos los niños que lloramos con la muerte de Chanquete, pero los de verdad, los primeros… no los de la reposición quincuagésimo tercera!!!! Los que crecimos con Brandon Walls como el niño que nuestras madres querían que fuésemos y con  Dylan Makey como el que nosotros queríamos ser!!!!!!!!! Ahhh, y los que no entendíamos por qué Marco buscaba tanto a su madre con lo bien que se estaba sin ella… ni a qué esperaba Pedro para darle el primer morreo a Heidi!!!!

Somos los niños que vieron a Maradona hacer campaña contra la Droga… nos ha jodido, para que se la dejasen toda a él!!!!! Somos los niños que íbamos al Colegio Público Hermanos Machado, el de al lado de casa, porque antes todos los niños íbamos al colegio de al lado de casa… y no como ahora, que los padres nos empeñamos que el niño vaya al “Colegio Santísimo Padre y muy señor mío”.

Cuando nosotros íbamos al cole se podía repetir curso!! Alucinante verdad? Ahora eso sería racista si el que repite es de color (quiero decir de color negro, claro)… xenofobo si es inmigrante, sexista si es una chica, homófobo si es chico… cojones, que se prohíbe repetir y punto!!!!

Somos los que vimos la pugna a muerte entre el Video Beta, el VHS… y el 2.000!!!!! Eso si fue una Guerra Civil y no la que contaba mi abuelo!!!!!!! Era una decisión transcendental a la hora de elegir video… tu padre debía apostar por uno de ellos y tú eras capaz de defender a muerte la elección de tu padre ante todos tus amigos… por cierto, mi padre fue de los que apostó por VHS!!! OE, OE, OE…. Javi, tu padre apostó por el Beta… jajaja así que me tomo la revancha 25 años después!!!!

Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema “el panadero yonqui de Barrio Sésamo”, somos los que entendimos que la homosexualidad era algo normal viendo a Epi y Blas conviviendo felices, donde Epi iba trabajar y Blas hacía las labores del hogar. ¿O era al revés? Porque ¿quién era quién?. Bueno, qué coño, somos los mismos que todavía hoy…  seguimos sin saber quién es Epi y quien Blas! Somos los niños que si veían a dos chicos agarrados del hombro, no pensaban que eran gays sino dos colegasdeputamadre!!!!!
Somos los niños que recordamos a Enrique del Pozo como “Enrique y Ana” y no como un colaborador de Crónicas Marcianas…. Los de Parchis!!! Los niños que entraron en depresión cuando cambiaron Barrio Sésamo por los mundos de Yupi y cuyo primer ídolo sexual fue DYANA… la mala de V… mira que estaba buena la tía. Habéis probado a ver la serie ahora? Jaja no lo hagáis, se os caerá el mito!!!!  Pero también los que vieron a Oliver correr durante tres capítulos seguidos pare meter un gol… joder, que mira que era grande el campo que el pobre lo veía redondo por la curvatura de la tierra!!!!!

Somos los del bocata de chorizo y mortadela tirado por la ventana…. los del la barra de fuet en una mano y el trozo de pan en la otra… pero también los de los primeros bollicaos (que era un sándwich de nocilla pero con cromo!!!!) y los de los triángulos de chocolate de 2m por 2m!!!!!  ¿Colesterol? Eso se lo inventaron más tarde!!!!!

Somos los que sabíamos que estábamos en peligro cuando tu madre te llamaba la tercera vez a voces por la ventana…. ¡!!!! Como a la tercera no subas, te quedas sin bajar esta tarde!!!! Somos los que podíamos llamar a cualquier hora de día al telefonillo y decir “se baja Dieguito Balmaseda?” o que no teníamos que pedir permiso a nuestra madre para ir a casa de nadie. Cuando tu madre te llamaba tres veces por la ventana y no subías, sabía que estarías en casa de Javi en el cuarto o Raul en el quinto!!!!!! Y si no estabas… castigado y punto!!!!
Somos la última generación que veía a su padre poner la baca del seat 131 hasta el culo de maletas para ir de vacaciones, donde los niños íbamos tumbados, sin cinturones o en el maletero… sillita para el coche??? Eso es una mariconada decía mi padre!!!!! En mi casa las mesas no estaban protegidas, los enchufes tampoco… uno sabía que no podía meter los dedos si no querías que se te quedasen los pelos como Julia Otero en el 3x4!!!!!!! Las medicinas estaban a nuestra altura y la lejía al alcance de la mano… coño, que éramos niños, no gilipollas!!!! La lejía está mala que de cojones!!!! Así que se la iba a beber su padre…
Somos los niños que teníamos una bici Orbea… y con ruedines un par de semanas… luego, a correr!! Casco para la bici??? Amos no jodas!!!!!! Coderas??? Rodilleras??? Estamos locos???? Y si te veían tus colegas qué!!!!

Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Somos la generación que vio volar cientos de zapatillas por encima de sus cabezas y a los que su madre decía “no me pongas la mano cuando te pego”… tócate los huevos, encima había que dejarse!!!!! Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños… recuerdo que a mí me la abrió Rodrigo el del primero…  y se curó con mercromina roja y unos puntos y al día siguiente todos contentos. Luis Manzano le clavó un dardo a mi hermano en la cabeza y no pasó nada… cosas de niños decían nuestros padres!!!!!
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila colgada de un solo hombro… y no con ruedas… somos los de las patatas con caldo de berenjena… en la González… que te podías pasar 10 minutos para gastarte 25 pesetas en chuches y la mujer no se enfadaba!!! Los flases de 25 pelas eran los mejores y les teníamos que poner el dedo para que Emilio Arranz no mordiese más de la cuenta!!!!! Ahhh y somos los que nos tomábamos los primeros cubatas mezclando fanta con cocacola en los cumpleaños de Raúl Lama.

Nos pasábamos el día en la calle… somos la única generación a las que unos padres que no tenían ni idea de inglés les decían que teníamos que estudiarlo porque era el futuro!!!! Y que cuando les preguntabas por qué ellos habían estudiado francés la respuesta era… hijo, eran otros tiempos!!! Nos ha jodido, y si vuelven a cambiar y en el futuro lo que se habla es Alemán… vamos, que somos la generación cuyo profe de inglés era de Móstoles!!!! Ahora los profes de inglés se llaman Miss Madelanie!!!!

Somos los niños que nos dimos el primer beso jugando a verdad, atrevimiento  o
beso!!!! Joder, siempre me tocaba la fea en el beso!!!!! Claro, que lo mismo pensaría ella!!!!!
Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. Sabias que se rifaba una ostia si vacilabas a un mayor. No había nada para ir contra eso. Sabías que si te metías con uno que tuviese hermano mayor estabas jodido. En clase no había Rumanos, ni Marroquís, ni Peruanos… en toda clase había siempre un gitano. El mío se llamaba Mariano. Y era el único que podía no hacer los deberes, al que nunca preguntaban en clase, que no llevaba chándal… joder, que yo de mayor quería ser gitano!!!!!
Somos la generación a la que jodía ser el último en ser elegido cuando se echaba a dedos… yo siempre me pillaba a Richard al futbol que jugaba de defensa y que o pasaba la bola o pasaba el contrario… pero los dos juntos, nunca!!! Somos los que jugamos al beisbol con raquetas de tenis (ahí el mejor era Jorge el del quinto)… que teníamos un jardinero de Carabanchel!!! De los de antes. Don Aurelio se llamaba… y al que traíamos locos con “aquí no llega la manga riega…”. Somos la  generación a la que no le extrañaba que en los cromos, un futbolista como San José tuviese más pinta de cantante de los chichos o traficante de farlopa que de futbolista y no de estrella de cine como ahora!!!!

Somos la generación del Risk, del Misterio y del Cobra!!!! Os acordáis del Cobra??? Qué grande era ese juego!!! Éramos los que a las 4 de la tarde jugábamos campeonatos de juegos de mesa debajo de las terrazas de primero y que cuando en el Risk conquistabas el “Labrador”, del salto que pegabas te abrías la crisma… pero que no pasaba nada… picaba un poco y ya!!! Somos aquellos que cuando tu madre se olvidaba las llaves dentro de casa, no llamaba al cerrajero, sino que César el del 8ºA que ya tenía 12 años… pasaba de una terraza de la cocina de los vecinos… a modo de hombre araña… y todos mirábamos desde abajo!!!!!
Somos la última generación que vio como en las casas se robaban televisiones de tubo… aprovechando que las madres iban a por los niños al cole!!!!! Somos los niños que no vimos ONO, ni Digital Plus… somos los del Video Comunitario!!!!!! Donde la estrella era Bruce Lee, bueno, era el único!!!!

Somos los niños que veían la previa de partido de Plus los domingos esperando que se les olvidase cortar la señal… a los cabrones nunca se les olvidaba!!!! Te dejaban 5 segundos… y cuando ya pensabas que se les había olvidado!!!! Zaaaaaaas. A tomar por culo, las rayitas!!!! Somos también los que aprendimos que con un folio en blanco en la pantalla y un poco de imaginación se podía ver la porno de los viernes…
Somos los de las ligas de Tenerife…  los del síndrome Dertycia… el calvo los cojones del Tenerife!!!! Y los que vimos como Buyo sufría un ataque epiléptico al tener a Futre cerca… vimos a Michel tocarle los cojones a Valderrama!!!!!  Qué grande era el futbol los domingos a las 5 de la tarde!!!!

Ey, y lo más importante… somos los niños de Camela en los coches de choque de la feria!!!!! Qué grandes los Camela!!!!!

Somos la generación que creció en los 80 en México 34 y yo, 25 años después, estoy orgulloso de todo lo allí vivido!!!!

Gracias Juan e Inés por vuestro experimento.

Si eres uno de esos niños de México, 34… ¿nos hacemos hermanos de sangre?

Lunares.

martes, 21 de diciembre de 2010

Ataque de...

Los pulmones se quedan pequeños y el corazón te golpea el pecho. Algo no va bien.  Algo terrible va a suceder. No sabes lo que es, pero algo va a ocurrir y no puedes evitarlo. Nada puedes hacer para remediarlo. Los pulmones se hacen más pequeños, más y más. El corazón, más grande, más y más. No controlas tu cuerpo. No controlas tu mente. Sientes cada latido, cada bombeo de sangre, escuchas tu respiración. Tratas de llenar tus pulmones de aire, pero no puedes. Lo intentas de nuevo, con más intensidad y es peor, es imposible. Algo te impide tomar aire. El corazón se acelera cada vez más. Necesitas aire, sientes que si lo intentas nuevamente y no puedes, morirás. Ahora lo sabes. No podrás aguantar así mucho tiempo. Minutos, segundos quizás. Los intentos de respiración profundos dan paso a respiraciones cortas continuas, cada vez más, necesitas aire, oxigeno. No puedes respirar. No sabes por qué, pero no puedes. Lo intentas nuevamente. Imposible. Cada vez las respiraciones son más continuas, pero sigues sin conseguir llenar tus pulmones. Sientes tus latidos, cada vez más fuertes, más intensos. El corazón se te va a salir del pecho.

Vas a morir, ahora estás seguro. Sientes que en uno de esos golpes, el corazón te partirá el pecho, te saldrá por la boca. Tus manos tiemblan, empiezas a sudar. No dejas de hacerlo. Los temblores son cada vez mayores. El corazón sigue golpeándote el pecho. Tratas de coger aire. Te estás empezando a marear, sientes como tu cuello es incapaz de sujetar la cabeza, que se vence. Un zumbido en los oídos te retumba. El corazón golpea, quiere salir. Tiemblas, sudas. Tratas de llegar a la cocina para beber agua. Sientes que si no bebes agua, morirás. Lo necesitas. Tu boca está seca, no puedes tragar. Tratas de hablar. No puedes. Te tambaleas. Antes de poder llevarte el vaso a la boca, se te cae y se rompe, el sonido se mete en tu cabeza como si se hubiese roto dentro de ella. Un pinchazo te recorre la cabeza de lado a lado. Sudas, sientes ganas de llorar, de gritar y de correr al mismo tiempo. Pero no puedes hacer ninguna de ellas.

Tiemblas, más y más, las piernas son incapaces de mantener el peso de tu cuerpo, no puedes respirar. Vas a morir. Ahora ya no hay duda. No sabes lo que te está ocurriendo, sólo que vas a morir. Estás solo. Tratas de ir al teléfono para pedir ayuda, pero no puedes, estás mareado, necesitas tumbarte, vas a caer, vas a desmayarte. Te tumbas en el suelo. Tiemblas, te chasquean los dientes, tus puños se han cerrado y tus muñecas están bloqueadas. Tus uñas se clavan en la palma de tu mano. Escuchas el chasquido de tus dientes. Vas a morir, no sabes lo que es, no sabes lo que te está pasando, pero sabes que vas a morir. Estás solo. Perderás el sentido en breve, son los últimos momentos y, de repente eso que siempre te habían dicho que sucedía instantes antes de morir, te ocurre. Ves imágenes de toda tu vida. Pasan muy rápidas. Una tras otra. No se detienen. No hay duda ya, son tus últimos instantes y estás solo. Una debilidad extrema se apodera de ti, estás tumbado y sientes que pese a ello, el cuerpo te pesa. Una extraña sensación te recorre el cuerpo, de irrealidad, no sabes si estás despierto o dormido. Quizás es un sueño. No, no lo es. Sabes que no lo es. Todo se oscurece. Apenas eres capaz de distinguir lo que te rodea.

Empiezas a ver tu cuerpo allí tumbado, tienes la sensación de no estar dentro de él, esa sensación de irrealidad, te asusta, te aterra. Te ves fuera de tu cuerpo. Los temblores hacen que golpees el suelo con violencia, sientes vas a partirte los dientes, aprietas la mandíbula. Miedo, tienes miedo, mucho miedo. Vas a morir. Sientes que el brazo izquierdo no está. La pierna izquierda tampoco. Tienes medio cuerpo paralizado. Sientes que no puedes moverlo. Tratas de hacerlo y no aciertas a distinguir si lo haces o no. Te pellizcas y no sientes nada, o quizás sí, no lo sabes. Parpadeas y percibes que tu parpado izquierdo no se mueve. Lo haces con más fuerza. Sigue sin moverse. Tratas de  mover la boca, sentir que todo está bien. No lo sabes. Tienes la cara parcialmente paralizada. Tratas de levantarte y, no sabes cómo, llegas hasta el baño, te miras al espejo y eres incapaz de verte, todos está nublado, borroso, solo quieres comprobar que no está tu cara paralizada, pero no puedes. Sudas, tiemblas, te tocas la cara para ver si has perdido sensibilidad, no lo sabes.

Tu corazón sigue golpeándote, quiere salir, quiere escapar. El cuello te pesa, los brazos también. Un dolor en el vientre te encoge, no puedes moverte, es un pinchazo que te paraliza, que no te permite pestañear, gritas. Vas a morir, lo sabes, La cabeza te empieza a latir, parece que el corazón está dentro de ella, una punzada te atraviesa la cabeza de lado a lado, el estómago sigue doliendo, sudas, tiemblas y el corazón todavía no ha escapado, pero sigue queriendo hacerlo. Un zumbido hace que te tengas que tapar los oídos, da igual, sigue ahí, está dentro de ti. No puedes moverte, estás paralizado, vas a morir. Son los últimos momentos, estas a punto de morir, no puedes hacer nada para evitarlo. Es el momento. Es el adiós. Te desplomas.
Si lo has padecido alguna vez, sabes bien de lo que hablo. Es un "ataque de pánico". Dicen los pisquiatras que es la sensación más cercana a la muerte que puede experimentar un ser humano. Muchos jóvenes padecen ansiedad. Jóvenes estresados. Jóvenes con miedo al fracasar. Jóvenes llenos de necesidades irreales. Responsabilidades absurdas. Jóvenes con un ritmo frenético que no entiende de pausas ni de atardeceres. La sociedad nos exige triunfar. Miedo a salir de casa. Los jóvenes quieren ser siempre niños. Vivir con sus padres. Miedo también a ser padres. Miedo a la muerte, miedo a la vida. Miedo a tener miedo. Jóvenes que vomitan por miedo a vivir, anoréxicas, bulímicas a las que se les exige ser “la chica del anuncio”.
Algo le pasa a este mundo cuando tanta ansiedad llena los pulmones de miles de jóvenes.

Lunares.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Poco sé de la vida y lo poco que sé...

Poco sé de la vida y lo poco que sé, es que se nace una vez y, si tienes suerte, se muere otra, que de poco sirve ir muriendo a ratitos cada día, que es mejor morir de una vez que llegar muerto a tu muerte. Poco sé de la vida y lo poco que sé, es que dura un rato, el que va desde tu primera clínica hasta tu último hospital y que ni del segundo saldrás ni en el primero entrarás… por tu propio pie. Poco sé de la vida y lo poco que sé, es que mientras elijas tu futuro estarás vivo y que cuando dejes de hacerlo habrás empezado a marcharte. Poco sé de la vida y lo poco que sé, es que siempre hay que tener más proyectos de futuro que recuerdos de pasado, más por hacer que lo hecho, más por cumplir que cumplido. Poco sé de la vida y lo poco que sé, está en los libros que no leí, en las películas que no vi, en las clases a las que no fui. Poco sé de la vida y lo poco que sé, me lo enseñaron los que me traicionaron, los que no me creyeron, los que me olvidaron. Poco sé de la vida y lo poco que sé, lo encontré escondido en las promesas que me olvidé de cumplir, en las mentiras que creí, en los sueños que perdí. Poco sé de la vida y lo poco que sé, es que al menos un amigo me traicionará y que, al menos otro, se sentirá traicionado por mí. Poco sé de la vida, pero sé que la vida se encuentra tomando una café, se entiende tomando un Brugal y se olvida tomando dos más.
Poco sé de la vida y lo poco que sé, es que quiero compartirla contigo.
Lunares*

viernes, 17 de diciembre de 2010

Qué corto se me hizo el viaje.

"Qué corto se me hizo el viaje" es una carta de un padre a sus 4 pequeños y que podría haber sido encontrada en el fondo de un cajón de un viejo galán de noche en el "sobrao" de la casa de mis abuelos. Este loco mundo en el que vivimos no da tregua, siempre corriendo, siempre de un lado para otro, sin encontrar jamás tiempo para detenernos en los detalles, en los pequeños momentos, en los placeres de las pequeñas cosas... en lo importante y no en lo urgente!! Y, cuando un día te das cuenta... ya es demasiado tarde.
Me hubiera gustado enseñaros a qué huele una flor, a distinguir los mil colores del otoño, a disfrutar la playa en invierno, a buscar el mar que cura la herida, a respirar profundo la tierra tras la lluvia, a recordar siempre el sabor del agua pura. Me hubiera gustado deciros que las matemáticas son importantes, pero mucho menos que la poesía. Me hubiera gustado deciros que os toméis la vida con la máxima seriedad que os permita estar siempre riéndoos, sobre todo de vosotros mismos y nunca de los de vuestro alrededor. Me hubiera gustado mostraros la diferencia entre lo importante y a lo que damos importancia. Me hubiera gustado enseñaros a cantar, a reír, a recitar, a bailar, a soñar… a vivir. Me hubiera gustado enseñaros a dar siempre amor, no amargura, a mostrar la luz del día a los que la noche no ilumina, a perdonar lo que esperasteis que otros os diesen y nunca os dieron, lo que anhelasteis y nunca tuvisteis. Me hubiera gustado enseñaros a dar paz, que da igual lo que tengáis, mucho o poco, más o menos que los demás, que las cosas adquieren el valor que se les da. Me hubiera gustado enseñaros a ser responsables y a que no os detengáis en grandes decisiones, que el futuro sólo está hecho de pequeños presentes. Me hubiera gustado enseñaros a vivir en cualquier parte, a no intentar llevar siempre la razón, a caminar para crecer, a que os enamoréis de la vida aunque a veces duela.  Me hubiera gustado deciros que nunca estaréis solos, a miraros dentro y comprender que vuestros ojos son mis ojos, que vuestra piel es mi piel. Me hubiera gustado enseñaros a apreciar las pequeñas cosas de la vida, que son las que nos dan… los grandes momentos de felicidad.
Pero, de pronto se me ha hecho tarde y ya no puedo, qué corto se me hizo el viaje, así que por favor, contádselo a mis nietos.
Lunares.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Hoy he pasado la ITV, Dios existe!!!! PARTE III - El orgasmo.

... continuación.

Y una leche!!! Cuando te crees que ha acabado todo, cuando crees que ha pasado lo peor, que ahora solamente queda esperar el juicio final, que el Señor diga lo que tenga que decir... vuelve tu amigo y te dice: continúe hasta la zona de verificación de gases. Su puta madre!!! ¿Qué dices? Verificación suena mal. Suena a alcoholemia, a estupefacientes.. Pero esto no era lo último??? "No, ahora viene la verificación de emisiones." te dice. Y piensas, Joder, la cagué… el puto seat este apesta a quemao… fijo que lo han olido... si es que se huele de lejos, coño, joder, mierda. O lo mismo me han leido el pensamiento... la he cagao… coño, joder, mierda... la culpa la tienen los de Greenpeace por dar tanto por culo… claro, como ellos no tienen coche, que lo que tienen son lanchas para meterse en mitad del Índico... seguro que esas no pasan la Inspección Técnica de Lanchas… cabrones! Coño, joder, mierda, mierda y mierda!!! Como me tiren por los gases, el próximo perroflauta de Greenpeace que vea por preciados se va a comer las rastas, la flauta o al perro si hace falta!!!! Me cago en to'.
Llegas a la zona de verificación de emisión de gases de vehículos diesel y un tío le mete, así, en frío... un tubo por el culo a tu cochecito si, si… por el culo, por el mismísimo culo… por el ojete, vamos... por el tubo de escape... lo que viene siendo el jodido orto!!!!! Coño, si por lo menos yo lo llevase tuneado con  un tubarro de esos de bakala... pues oye, le entraría mejor!!! Pero mi cochecito, que tiene el ano virgen... que tiene un huequecillo de nada... tan sensible... ay, Dios, qué dolor!!!!

Cojones, que yo sé lo que jode eso… que me lo hizo a mí el urólogo y eso duele mucho… pero mucho, mucho… y además, se lo ha hecho como a mí, sin avisar el cabrón… porque yo no le había dicho a mi coche que le traía para esto… joder, pobrecito… me a odiar… lo sé…. no se lo merece, no estaba preparado. Era tan joven, tan inocente... él que pensaba que el culo era para echar el humo... solo para eso... no sabía que de ahí no solo salen cosas, sino que a veces entran... ay, mi niño!
Unos minutos despuñés, le saca el tubo del culo y te dice… suba al coche, aparque ahí, frente a la caseta y lleve los papeles a la ventanilla… y le dices, "disculpe amigo, la pegatina ¿me la da usted???" Por favor, vaya a la caseta roja que le informarán de lo que tiene que hacer… uy, qué mal, la caseta roja?? joder, fijo que hay una verde para los que la han pasado y una roja para los que no, me cago en to', la roja... joder, la puta roja... lo sabía... lo sabía y los sabía... han sido los gases del coche... coño, si yo le doy un aerored o algo y se le van los gases... pero coño, no me tiren por eso...  no la he pasado, fijo, lo sé… si no, me lo habría dicho… me habría dado la pegatina o me habría dicho que pase a recoger la pegatina o, al menos, pase por la ventanilla verde!!!! claro, joder, verde de "la has pasado", verde de "cojonudo tu coche está en forma", verde de "eres el puto amo Carlos", verde esperanza... verde, coño, verde... si es que el verde es mi el color... el que más me gusta... veeeeerde!!!!

Pues no, por la roja, claro, la roja de "a tomar por culo", la roja de "semáforo en rojo", la roja... que es el "color de la sangre" coño... de las "lágrimas de sangre" que voy a llorar cuando tenga que volver a casa sin la puta pegatina...  digo yo que si hubiese alguna posibilidad me habría mandado a la ventanilla ámbar o algo... pero nada, solo que pase por la roja. Tengo que recuperar en septiembre fijo, joder, por no estudiar, como siempre… las putas revoluciones, han sido las revoluciones...si es que dejarlo a 2.500 es lo más difícil, qué cabrones, lo han hecho a propósito... me tienen manía!!!!
Coges los papeles y disimuladamente tratas de ver si  pone algo… no pone nada… bueno, mil cosas pero nada que tú puedas entender… y dices, eso es malo o bueno???? joder… es malo seguro. Solo ves círculos, iniciales, números, rayas… joder, si es que tenía que haber hecho FP que es donde se estudian estas cosas...
Vas a la ventanilla… te acercas… das los buenos días respetuosamente pensando que eso puede hacer variar la decisión… el hombre te mira… y te dice… “dos años”… qué dice?? Dos años sin coche???? No puede ser, me cago en ti y en toda tu familia, en la del pokero, en la del joputa del foso, en la madre del que me ha mirado los frenos y, sobre todo, en el jodido cabrón que le ha metido un tubo por el culo a mi coche... sois unos grandísimos hiijos de la gran pu.... "por dos años, te dice, por dos años, caballero, que le doy la pegatina por dos años" y zaaaaaaaaaaaaaaaaas… te sueltan la pegatina roja!!!!! toma, toma y toma!!!! roja tenía que ser… joder, si es que ya lo decía yo... si es que el rojo es el color de la suerte... el del amor... te quiero pokeeeero, te quiero hombrecillo... te quiero fosero... te quiero verificador de gaaases (méteme a mi el tubo por el culo si quieres... si tiene que molar!!!!!)...  la roja… claro que sí... si es que es el año de la roja…. Oe, oe… A por ellos, oe, a por ellos, oe… la roja, joder, la roja... viva la roja... viva Iniesta de mi vidaaaaaaaaaaaaaaaa.... vivan Xavi y Xabi... viva Villa... viva Raaaaamos... viva Iker... viva la Carbonero... viva JJ Santos... viva Paquito González... viva Camacho... viva el Rey... viva Zapatero (uy, perdón... un lapsus lo tiene cualquiera...), que vivan Ares y Taboada... que viva Corrochano... y Ondamadrid... que viva Pobla y Rodri de Pablo, que viva Radio Marca... que viva Paquito García-Caridad... Mendez y Duro que viva siempre Juanma Gozalo!!!!... qué grande es la roja... claro que sí, el año de la roja... estaba claro.... y te besas el anillo, te señalas la espalda... te quitas la camiseta... te arrodillas, subes la mano izquierda señalando al cielo (a lo Kiko) y solo dices…
Dios existe!!!

Lunares.

Hoy he pasado la ITV, Dios existe!!!! PARTE II - La penetración.

... continuación.

Primer problema, una señorita situada detrás de la ventanilla te señala un papel con la documentación a presentar: DNI, permiso de circulación y tarjeta de inspección técnica. Buaggg, chupao!!! Tome el DNI... El permiso de circulación es… disculpe señorita, “el permiso de circulación es lo que pide la Guardia Civil cada vez que te para ¿no?”. Si. Guay, eso lo llevo siempre a mano!!!  Puntos no me quedan, pero práctica en sacar los papeles, un huevo!!! y lo otro qué era??? La tarjeta de inspección técnica. Coño, ni idea… y le preguntas… ¿y eso que es lo que es? y te dice “la tarjeta verde” ahh… eso me va sonando!!! La operaria te mira con una cara de perdonarte la vida… y miras en la guantera…, joder, allí aparece de todo… las facturas de las revisiones desde que compraste el coche, los partes de la mutua, un ticket del Decatlón… una copia de la declaración de la renta… el libro de familia que llevaba sin aparecer en casa dos años… las escrituras del piso… los chalecos… lás lámparas de repuesto… cientos de papeles de la hora… (joder con Gallardón, renegociar la deuda dice??? Pero si con lo que yo le he pagado en “aparcando en la hora” podía haber soterrado la M-40 también…) el tornillo antirrobo de las ruedas… un chupete de la niña… un gormiti.... pocoyó y hasta el mismísimo Bob Esponja estaba allí...  joder, todo, menos la tarjetita. En ese momento el de atrás te pita. “Coño, tienes prisa? ¿Has tenido dos años para venir y ahora no puedes aguantar 2 minutos?” Respiras y le dices a la operaria… “disculpe señorita, pero no encuentro la documentación que tenía aquí perfectamente archivada para usted a la espera de este momento”. Y te dice ella. Es eso que tienes ahí, lo primero… y le dices esa frase que odiabas de pequeño cuando la decía tu madre… “Ay, que tonto, si es que... si es un león me come” y le pones la media sonrisa esa de… de... de gilipollas vamos... 

“Son cincuenta y uno con cincuenta…” abres la cartera y tienes cincuenta pavos… guay. Ahora quedan 50 céntimos… me cago en su puta madre, ¿a que no tengo?. El de atrás vuelve a pitar… aprovechas la ventanilla bajada para decirle…  mecagoenmiputavidasibajodelcochetereviento”… vuelves a respirar y entonces te acuerdas que en el cenicero siempre dejas algo para lo de la “hora”… y lo abres, rezando para que haya algo… “Jesusito de mi vida…” y hay… 30 céntimos… joder, coño, siguen faltando 20… y te armas de valor y dices, disculpe nuevamente señorita, podría dejarle a deber 20 céntimos… y yo se los pago mañana mismo... o le puedo pagar con tarjeta? Y te dice NO a la primera, NO a la segunda. Uy, qué amable!!!  Entonces dices, joder se lo pido al de atrás… y te vas al coche de atrás sin acordarte de que le has prometido partirle la cara un minuto antes... y claro, como ya es tarde.... le das en la ventanilla suavemente.... muy suavemente...  y me cago en mi madre, es un maromo de dos por dos… hijoputa, si todos los pelos que le faltan en la cabeza los tiene en el entrecejo y en las orejas... menos mal que no me bajé de coche antes… bueno, le dices, mire caballero… una cosita… ante todo pedirle disculpas por la tardanza y espera, estoy algo nervioso y por ello le he gritado antes, pero quería que me disculpase... tiene usted toda la razón del mundo y su impaciencia está completamente justificada, perdone mi atrevimiento... tendría usted 20 centimillos para coger el autobús… digo, no no… para la ITV que lo del autobús es lo que dice el yonqui de mi barrio y de tanto oírlo se me quedado… que, por cierto, donde coño irá siempre el Yonqui… joder, que con todo lo que le hemos dado estos años, yo no sé si el tío quiere coger el autobús o comprarselo!!!!!!
El maromo te dice… mira, te voy a dar los 20 céntimos a ver si te vas de una puta vez… y te los da!! Joder, muchas gracias amigo, si lo mismo tenemos colegas en común… tu cara me suena del barrio o algo… gracias tronco, gente como tu es la que necesitamos para sacar este país adelante!!!! Que siga la lucha obrera!!!! Te agrego al facebook en cuanto llegue a casa, tronco!!!!
Pagas los 20 céntimos y te dice la señorita… adelante, pase por la puerta 1 ó 2. Y le dices, ¿pero señorita, usted cuál me recomienda? Cojones, como si con la cara de oler mierda que tiene la tía, te pudieras fiar de su recomendación…  te dice, adelante caballero, ya le he dicho, le recomiendo la 1 o la 2… uy, más amable que antes aun!!!! y tiras para adelante, ya no hay remedio. La suerte está echada. Y, entonces, como cuando vas a morir que se te pasa toda tu vida por delante, ahora se te pasa la vida de tu coche... ay, por qué no le cambié las ruedas... el cinturón del copiloto se enganchaba y yo no le hice caso… la lampara que está fundida no la he cambiado...  joder, no he mirado la presión de los neumáticos desde el viaje a Torrevieja este verano… madre mía!!! Joder, Carlitos, has tenido dos años para esto… y, como siempre, la has vuelto a cagar… perdoname, señor.


Te acercas a las filas… miras la 1, hay un señor con mono azul y una carpeta esperando… con pinta de ir a prejubilarse después de hacer su último “trabajito” jeje con tu coche. Miras la 2: un pokero que no ha cumplido los 18,  con una pinta de ir a empezar hoy una larga y prolija carrera profesional como puteador oficial en la ITV… ufff la 1 o la 2… joder, qué decisión!!!!
Y según estás en plena meditación trascendental, el maromo de atrás se mete en la del hombrecillo… joder, mierda, me toca el pokero, yo quería el hombrecillo… fijo que el maromo ha leído en internet que en San Fernando lo fácil es pasarla con el hombrecillo…. y que nunca, nunca… hay que pillar al pokero y menos un lunes… joder. Y si es diciembre, te cagas.
Y llega el pokero en cuestión… y te dice, “buenos días, abra el capó por favor”. Tú le miras con cara de buena persona y le regalas una sonrisa al tiempo que le dices… qué pasa tronco. Como vas? Joder, qué frío ehh. Vaya mañanita!!! Y de lunes además… a lo que te responde, abra el capó, por favor. Sonríes. Lo abres y ahora empieza la verdadera selectividad… miles de preguntas, una detrás de otra… ni mi madre me daba tantas órdenes seguidas!!!!! Luz de posición, ahora cortas… y vas tú y pones las antiniebla. Cortas por favor. ¿No son estas? No. Uy, pues espera que no pueden andar muy lejos y sonríes otra vez...
¡¡¡¡Encienda las cortas, ha puesto ahora las largas!!!!! . Ah! perdón. Y por fín, te mete la mano por la ventanilla… agachas la cabeza pensando que te va a dar una colleja y… las putas cortas!! Qué guay, gracias!!! Sonríes.
Intermitente izquierdo, derecho, emergencia, freno, marcha atrás… joder, esto funciona coño… si es que Carlos, en cuanto has perdido los nervios del principio… ves qué bien!!!! Esto está hecho!!!
Apague luces, freno mano echado, punto muerto y revolucione a 2.500 vueltas manteniendo....  Bueagggg, tirado!!!! Eso se me da de puta madre… es lo que hace Alonso antes de salir… revolucionar el coche… y mantener... pisas… joder, a 7000 en un momento… coño, sueltas… a cero, vuelves a pisar… 6000… cojones… es que no le tengo pillado el punto a este acelerador… el coche es de mi mujer, se lo había comentado???? vamos, que en el mío estoy yo lo clavo!!!! Y al final… lo consigues, joder, ya lo tengo… ahí… a 2500 justas, ni una más ni una menos… aguantando... manteniendo... con dos cojones... vamos, vamos... que estoy esperando que se apague el semaforo y saaaaaaaaaaaalgo... si es que con un poco de entrenamiento tenía yo un sitio en la parrilla....
Y en ese momento, te dice… pare. Y empieza a apuntar.  Su puta madre… está escribiendo un huevo… joder, fijo que es lo de las luces… si es que sabía yo que tenía que haber entrenado antes lo de las revoluciones… y lo de las luces… o habrá sido lo de la presión de los neumáticos… joder, mierda… no veas si escribe no?? pero si el pokero este está escribiendo más en mi hoja que en todos sus putos exámenes de la FP II… y se pira, sin decir adiós. Y piensas, uy, malo, no se ha despedido, eso es malo. Si estuviese bien se habría despedido, pero si no lo ha hecho… uy… que mal…
Te quedas inmóvil… y viene otro individuo de azul que te dice, “bájese del coche caballero!!!” Hostias, piensas… a tomar por culo, que me requisan el coche aquí mismo!!! Me cago en to!! Si es que tenía que haber elegido al hombrecillo…  y dices, pero ya??? Y no me van a mirar los amortiguadores ni nada? Ni el limpiaparabrisas que le he echado agua esta mañana…con un poquito de Fairy que me ha dicho mi madre que hace espumita y huele muy bien... que digo yo, que si hay algo que cambiar, yo lo cambio, amigo. Vamos, que usted póngame ahí las cositas que están mal y le juro por mi madre que las cambio ahora mismo, pero no te quedes con el coche que tengo dos niños… y va el tío y se mete dentro de tu coche y te mueve el asiento para atrás, sube el volante, toca los espejos… hijo puta, me lo requisas o te lo llevas a casa??? mecagoentomecago…. ahora hasta que le vuelva yo a pillar yo el punto al asiento…
Cuando parece que todo está perdido, ves que el tío se pone a probar los frenos… anda coño, si no me lo va a quitar!!! De puta madre!!!! joer, qué grande es este tío… me cae mejor que el otro!!!! Desde el principio le he visto yo cara de bueno a este. Si es que hay gente que se les nota en la cara que son buena gente. Sin mediar palabra, se baja del coche y te dice, suba y continúe hasta el foso… Sonríes y le das las gracias como si te acabase de salvar la vida.
Llegas al foso… hay un tio debajo que te grita…  a ver, una cosa detrás de la otra… gire el volante despacio de izquierda a derecha, pise el freno despacio, ahora fuerte, no gire el volante, ahora sí, ahora no… su puta madre, empiezas a tocar todo… y coño, las luces de cruce aparecen… te dan ganas de bajarte y decirle al pokero que las has encontrado… que si son un león te comen!!!!! Le das a los limpias, enciendes la radio… ya no sabes que hacer… todo se mueve y suena… joder, menos mal que al estar en el foso, no se dará cuenta… Y te dice, va usted a hacer lo que le digo. Sí, claro, amigo, por supuesto… y te dice gire volante, lo haces, pise freno despacio, lo haces, pise freno fuerte, lo haces… ahora sí!!! Ves, joder, para que digan que los hombres no sabemos hacer varias cosas a la vez…. sabemos, pero una detrás de otra!!!!

Y crees que ya está... que se ha acabado!! Que ha sido duro, pero has llegado al final.... y qué coño, que tiene buena pinta, que ni se han dado cuenta del olor a quemado que sale del tubo de escape! Bien, Carlitos, bien...

Continuará...

Lunares.

Hoy he pasado la ITV, Dios existe!!!! PARTE I - Los preliminares.

¡Gracias Dios! Por fin me has dado una prueba empírica de tu existencia: ¡He pasado la ITV!!!
¿Te ríes? Ves muy lejano el momento que te toque a ti ¿no? ¿No la has pasado nunca? Pues te advierto que todos tenemos que hacerlo, y más pronto que tarde. De hecho, creo que es parte de los pasos que debemos dar en la Tierra, sí o sí, antes de ir al más allá. Vamos, que lo de “escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”… pan comido comparado con la ITV. Cada día estoy más convencido que la ITV es el jodido purgatorio!!!!
Yo llevaba dos semanas sin dormir. Retrasándolo como el que retrasa dejar a su novia. Como el que retrasa decir a sus padres que esa novia que tiene en Londres se llama Pedro José, es cubano y tiene más barba que Rodríguez Menéndez. Retrasándolo como el niño que retrasa dar las notas a sus padres y que en Mayo dice que todavía no le han dado las de la primera evaluación… Vamos, que llevaba unos días acojonado, pero acojonado, acojonado. Muy acojonado. Acojonado de verdad, acojonadísimo diría yo, pensando que el puto circulito de la pegatina coincidía ya con el mes en el que estábamos, Noviembre, joder, “si es que noviembre nunca me gustó”. Y miras el año por si es de 2011. Pero no, 2010, mierda. “Si parece que fue ayer cuando me dieron este que llevo, tan bonito, tan verdecito, tan cuadradito, tan mono… y lo bien que queda ahí en la luna”. Y yo que pensé que esos dos años no pasarían nunca. Pues han pasado y como siempre hago, he esperado hasta el último momento. La próxima vez no me pasa. Si, ya...
¿Por qué el tiempo va tan rápido para ciertas cosas y tan lento para otras? Para la ITV, vuela, pero no avanza para pagar el préstamo del coche. Vamos, que yo cada día tengo más pegatinas en el cristal y no acabo nunca de pagar letras… cualquier día va a ser como la hipoteca, que cuanto más pagas al banco, más le debes.
Bueno, pues cuando lo chungo es cuando ves que el circulito está en el mes anterior al actual, ahí es cuando te acojonas de verdad… joder, ahora sí que sí. Y le echas un par y dices… “hoy es el día, hoy se lo digo, hoy corto con mi novia… a no, no… coño, eso no…es peor todavía, hoy voy a la ITV!!!!! Joder, si con la cola que hay, no será tan malo… si la gente la pasa, no voy a ser yo el más tonto!! Bueno, ¿o sí?… Bueno, que la paso y punto!!!!” Te metes en Internet y tecleas en Google “¿sabéis donde es más fácil pasar la ITV?”… y va el Sr Google y te dice… aproximadamente 27.000 resultados… vamos, que eres original que te cagas…  pues ale, me meto en el primero y es un foro de coches, “guay, esta gente entiende… fijo que me dan el mejor sitio”. Vas leyendo y el cuarto post dice… “Si eres del suroccidente, en Cangas, o más fácil todavía, Villablino”. Puta madre, te pones a mirar el mapa de Madrid… ummm… no está… el mapa de España… por el suroccioccidente… ummm  no lo encuentras… y le preguntas a tu hijo de 4 añitos. “cariño, el suroccidente de algo ¿dónde está?”. Y te dice con voz de paciencia, “abaaaaaajo a la izquieeeeeerda, paaaapi”. Y buscas y no encuentras… y al final, lo ves en el norte de España, coño, Cangas de Onís!!! Si esto lo conozco… pero esto no está abajo a la izquierda… y piensas, “ya está el mamonazo de ZP con sus brillantes ideas… a que le ha dado la vuelta al mapa de España????
Bueno, pues una vez localizado piensas… ¿Cangas?… ummmm me viene mal… más que nada porque es día 1 del mes que ya no hay circulito y si me paran… multa al canto!!! Así que sigues buscando en Google… buscas… y buscas… y al final dices… a tomar por culo “si mi coche está bien ¡voy a la que me pille más cerca del curro!” Así que te diriges a la de San Fernando de Henares y vas pensando, joder tendría que haber buscado esta en Google, fijo que es la más difícil de toda España, con la mala suerte que yo tengo, encima es lunes que estarán todos los operarios de mala leche y es diciembre… que no sé en qué influye, pero fijo que es malo. Joder, si es que no puedes dejar las cosas para el último día, Carlos. Qué coño, que sea lo que Dios quiera… y al final te acercas hasta allí, no sin cierto recelo, miedo, pánico diría yo…  Joder, si el día de selectividad estaba menos nervioso, en selectividad me tomé dos valerianas y ahora llevo, dos lexatines, tres orfidales y una flor de bach de esas pero que me la he tomado a “bocaos” de los nervios que tengo!!! La tensión es insoportable. Te aproximas al edificio, ves una cola de coches que flipas y una vacía que dice “cita previa”… coño, tenía que haber pedido cita previa, joder, has tenido dos años para pedir cita y vienes sin ella… está claro que hoy no es tu día. Piensas en dar media vuelta, pero ya es tarde, estás en el medio de la cola, con coches delante y coches detrás…  Bueno, pues a por ello!!!




Continuará…

Lunares.